El defoliado

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tommiedd11
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El defoliado

Mensaje por tommiedd11 » Sab May 18, 2013 10:33 am

EL DEFOLIADO

El defoliado es una de las técnicas aplicadas a los Bonsai de más fácil ejecución, pero que requiere de unos conocimientos y tratamientos anteriores y posteriores correctos para que sea efectiva.

Conceptos básicos.

¿En que consiste el defoliado?
En la eliminación de las hojas de un árbol. Se pueden quitar todas las hojas, a lo que llamaríamos defoliado total, o solamente una determinada cantidad de ellas, denominado defoliado parcial.

¿Que especies se defolian?
Las caducifolias y algunas perennifolias.

¿Cómo se defolia?
Se corta el pecíolo de la hoja con una tijera, o una pinza de defoliar en las especies de pecíolo largo. En las especies de pecíolo corto se arranca la hoja con los dedos; si no se tiene práctica hacerlo con tijera aunque sea más laborioso. Arrancando hojas, hay riesgo de dañar la yema de la axila, o desgajar ligeramente la corteza, es preferible trabajar más pero hacerlo con más seguridad mediante la tijera.

¿Cuándo se defolia?
En el caso de las caducifolias, cuando la primera brotación, es decir, las hojas nacidas esta temporada y que vamos a eliminar estén lo suficientemente maduras y les ha dado tiempo a crear la yema que tras el defoliado se convertirá en una nueva brotación.
En las perennifolias, depende mucho de la especie, nivel de maduración de hojas, salud del árbol, etc., pero pongamos que bastante avanzada la primavera o principios de verano. No olvidemos que la insolación es un buen aliado para la defoliación.

¿Porque se defolia?
El defoliado es basicamente una técnica para reducir el tamaño de las hojas; la defoliación de un árbol puede provocar el nacimiento de hojas más pequeñas si se realiza correctamente, aunque también podemos conseguir justo el efecto contrario si no lo hacemos bien.

El defoliado más básico que podemos realizar es la eliminación de aquellas hojas excesivamente grandes o que se salen de la silueta del árbol, o que por la razón que sea se encuentren dañadas. Podríamos definir este caso como un defoliado parcial estético. El numero de hojas a eliminar no debería de ser excesivo y si el árbol está sano no va a suponer ningún trastorno grave para él.

Otro motivo estético para defoliar seria conseguir una coloración otoñal más intensa. Las hojas de los caducifolios tienen su ciclo de nacimiento, maduración y muerte, y se van deteriorando a medida que avanzan las estaciones. La intensidad de color otoñal, no es la misma en una hoja vigorosa que en una que está terminando su ciclo vegetativo; por esto se defolia a veces en previsión de una mejor coloración en las exposiciones de Otoño.

Tenemos un problema en pleno periodo vegetativo y nos resulta imprescindible trasplantar el árbol, como es una urgencia, cualquier cosa que hagamos para ayudar a la recuperación del árbol es bienvenida, y en este caso defoliar puede ser una opción aconsejable para trasplantar fuera de época. Hay que tener claro el estado del árbol para trasplantar tras el defoliado, cada cosa tiene su época propicia y su razón de ser, así que mejor no tentar a la suerte.

Equilibrar el vigor del árbol
No todas las zonas de un árbol se desarrollan de igual forma. Hay especies en que las ramas bajas son más vigorosas que las altas y al contrario; los brotes de las puntas de las ramas son más vigorosos que los brotes interiores, debido a las propias características del árbol, y también por una menor insolación y aireación; el defoliado nos puede servir para equilibrar esas diferencias de vigor.

En el caso que necesitemos fortalecer una zona determinada del árbol, debemos defoliar las zonas más fuertes para de ese modo ayudar a que esas zonas débiles adquieran vigor. También puede ocurrir, que sencillamente siendo el vigor del árbol el deseado, tengamos zonas excesivamente vigorosas siendo necesario frenar un poco las zonas con exceso de crecimiento, las cuales defoliaremos.

Reducir el tamaño de las hojas
Mediante la defoliación podemos conseguir la reducción del tamaño de las hojas. No todas las especies reducen el tamaño de la hoja en la misma proporción, ni todas son susceptibles de ser defoliadas, así que no esperéis tampoco pasar de hojas grandes a pequeñas simplemente por defoliar, no es la única técnica para conseguir reducir el tamaño de las hojas ya que si no va acompañada de otras técnicas, es muy probable que no se consigan los objetivos deseados.

Aumentar la ramificación
Al defoliar un árbol conseguimos que brote dos veces o más en un año, como si hubiese pasado por varios inviernos. Esto multiplica el numero de ramas nacidas en una temporada, lo cual significa que el trabajo de ramificación de dos o más años lo podemos conseguir en uno solo. Además, esa ramificación también produce un envejecimiento más acelerado del árbol.

Hay que informarse bien antes sobre si la especie que vamos a tratar admite bien, mal o nada esta técnica antes de realizarla; para conseguir hojas pequeñas influyen muchos factores, como son la insolación, la ramificación, el riego, el abonado el pinzado, y algo que olvidamos frecuentemente, el cepellón. Si defoliamos, pero después no pinzamos, abonamos, regamos y proporcionamos condiciones correctas de cultivo y si no disponemos de un cepellón de raíces finas abundante, difícilmente se producirá una ramificación fina y abundante.

Lo primero, tener claro cual de todos los anteriores, es el objetivo que perseguimos pues según sea, debemos obrar de una forma u otra.

El árbol ha de estar fuerte y sano, privar a la planta de todas sus hojas va a requerir un enorme esfuerzo para ella, por lo que no es aconsejable defoliar árboles débiles o que no estén sanos en ese momento.

Conviene prever con anterioridad si un árbol va a ser defoliado o no esta temporada, pues un aspecto fundamental es abonar abundantemente al menos de seis a ocho semanas antes de defoliar, pues necesitará de energía extra; atendiendo a la composición del abono, pues un abono alto en nitrógeno, provocará el nacimiento de hojas grandes y probablemente débiles, y podemos tener problemas para que crezca y maduren correctamente. Un abono equilibrado es lo más aconsejable. Dejaremos de abonar o retiraremos el abono una vez que defoliemos el árbol y volveremos a abonar una vez que el árbol ha vuelto a brotar. Si las hojas a eliminar no son mas del veinte por ciento del total, no es tan importante un sobre abonado previo al defoliado.

El momento
Es necesario que las hojas estén maduras; si ese punto llega en una época muy avanzada de la temporada, puede ocurrir que el invierno llegue antes de que esa segunda brotación madure lo suficiente y nos encontremos con que no han tenido tiempo de producir las yemas para la brotación del año que viene. Tenemos que saber cuanto tiempo pasa para que ambas cosas, llegada del invierno y maduración, se produzcan y no poner en peligro el árbol. Del mismo modo, si defoliamos antes de tiempo, nos podemos encontrar que el árbol no rebrote correctamente por falta de yemas, o lo haga débilmente. En Bonsai la paciencia y el tiempo son muy importantes, y si bien hay formas de acelerar el proceso de creación, conocer la especie con la que trabajamos, sus ciclos y reacciones son tanto o más importantes.

En el momento del defoliado
Estamos ya defoliando, cortamos las hojas y listo, no es todo. Si dejamos el árbol tal cual, los brotes exteriores serán los primeros en salir, privando de buena parte de la energía necesaria a los brotes interiores así como de la luz y del aire; por esto, si queremos un crecimiento equilibrado debemos de eliminar la última yema de todos los brotes en el caso de que sea fuerte, pero podemos mantenerla en el caso de que sea débil.

A medida que vamos defoliando y viendo el interior oculto de las ramas, veremos que tenemos hojas o brotes débiles en zonas en que nos interesan que crezcan ramas. Este tipo de hojas no debemos cortarlas, favoreciendo de ese modo que se fortalezcan y crezcan, antes de que la nueva brotación vuelva a ocultarlas y a privarlas de la luz y el aire tan necesarios para un buen crecimiento. Esto en árboles formados no debería de ocurrir, al menos con frecuencia, pero es un caso que se suele dar.

Después de defoliar
Ya que tenemos al árbol desnudo o casi desnudo, podemos aprovechar para quitarle esa rama que se nos ha despistado y ha crecido hacia arriba o hacia abajo, eliminar ese entrenudo tan largo y feo, o esa ramita recta y sin gracia. El defoliado es casi como un invierno provocado por nosotros, en el que podemos volver a apreciar la estructura del árbol y del mismo modo podemos aprovechar para realizar labores como el alambrado y la poda, pero no de paso aprovechemos para hacer una remodelación eliminando ramas, alambrando y haciendo shari y jin. Equilibrio y precaución, que el árbol es lo importante.

De nada sirve defoliar si después dejamos que el árbol crezca libre; las necesidades de riego van a disminuir puesto que no hay hojas que evaporen agua, así que debemos de regar menos, pulverizar diariamente el árbol favorece o ayuda a la nueva brotación.

Abonar moderadamente, incluso no abonar hasta que las hojas maduren. De nada sirve defoliar, si después nos excedemos con el abono; solo conseguiríamos hojas grandes y entrenudos largos, por eso es ineludible controlar el nitrógeno, que si bien provoca crecimientos espectaculares, podriamos dañar el árbol irreversiblemente.

Situación.
En realidad todos los árboles deberían estar a pleno sol, pero hay soles y soles. No obstante, cuanta más insolación reciban, más rápido brotaran y menor será el tamaño de la nueva brotación; las hojas son nuevas y delicadas, y el sol de estas fechas no es como el de la Primavera, así que según vuestras condiciones ambientales y la especie de que se trate una protección en las horas mas duras, o un ligero sombreo durante todo el día es aconsejable. Cuidado también con los vientos secos fuertes o continuos un cepellón abundante de raíces finas ayudará enormemente a que el árbol brote abundantemente y los probables problemas debidos a viento o sol se vean mitigados.

Seleccionar brotes.
Lo habitual (aunque según la especie puede variar), es que además de la brotación que salga de las hojas cortadas, nos encontremos con multitud de brotes nuevos saliendo de madera vieja de troncos y ramas. Estos brotes tienden a salir por la parte superior o inferior de las ramas o al menos eso nos va a parecer, que casi todos salen mal situados. Pero algunos saldrán en zonas en que deseemos una nueva rama, o cambiar la orientación de la misma, todos los que no sirvan, los eliminamos sin mas, y los que sirvan se dejan crecer. Otra cosa que suele ocurrir es que nos salgan varios brotes agrupados en una zona concreta. En este caso los dejaremos crecer un poco, y así será más sencillo quedarnos con el que más nos interese y eliminar los restantes antes de que crezcan demasiado formando un abultamiento en la base de la rama.

Pinzado
Puesto que hemos forzado una nueva primavera, al menos en el árbol defoliado, no nos queda mas remedio que volver a pinzar esa nueva brotación. Si no pinzamos, las hojas se harán grandes y los entrenudos largos, y poco habremos conseguido sometiendo al árbol a semejante esfuerzo para después no aprovecharlo, importantísimo pinzar correctamente.

Recordar, que el defoliado es una operación estresante para el árbol, y no conviene realizarla por probar a ver que pasa, sino tener muy claro el motivo y las consecuencias.

Vamos a ver unos ejemplos como guía:

Los árboles donde vamos a realizar esta técnica son dos Arces

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/118.jpgAcer palmatum

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/213.jpgAcer buerguerianum

SI queremos realizar esta técnica con éxito sin poner en peligro la salud del árbol nos debemos asegurar de que este en un estado de perfecta salud y que se haya abonado con generosidad.

Como vemos en la siguiente foto.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/319.jpg

Todos los árboles tienen zonas más vigorosas que otras, para tratar de equilibrar dicho vigor nos puede servir el siguiente esquema.
A) La zona menos vigorosa
B) Zona de vigor medio
C) Zona de mayor vigor

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/610.jpg

En otros casos simplemente podemos intentar vigorizar una rama que lo necesita.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/710.jpg

El defoliar es quitar las hojas en aquellas zonas donde queremos disminuir el vigor para favorecer a zonas que lo necesitan, para ello cortamos la hoja por el pecíolo.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/810.jpg

La cantidad de peciolo que dejemos en el árbol no importa, eso sí, no debemos cortarlo pegado a la rama ya que podríamos dañar la yema que se encuentra justamente en ese punto.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/1012.jpg

Este es el primer árbol después de defoliarlo, como veis las hojas que se han dejado pertenecen a las partes del árbol con menor vigor.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/1112.jpg

Como vemos la cantidad de hojas que se quitan es considerable.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/1212.jpg

Después de tres semanas, el resto del peciolo se cae y el árbol comienza a brotar poco a poco.
Vemos que donde habíamos dejado las hojas , esto es, en las zonas menos vigorosas han aparecido brotes que de no haber defoliado no hubieran aparecido.
El resto del árbol sigue brotando a continuación.

Esta es una foto en su estado actual.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/1312.jpg

En el otro caso defoliamos todo menos la rama que queremos vigorizar.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/1412.jpg

El resultado es visible, la rama ha cogido más vigor.

http://i43.servimg.com/u/f43/15/93/58/41/1511.jpg

Espero os sirva de ayuda y no temáis al defoliado, los resultados, siempre con la técnica bien aplicada son espectaculares y beneficiosos.

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